Enigma representa la singularidad de cada mujer.
La "g" representa una cabeza y su cabellera, y ese trazo que se enlaza con la letra siguiente evoca el proceso de transformación que vive el cabello en manos de Enigma. Esa ligadura se despliega como monograma independiente para aplicaciones pequeñas, resumiendo en un solo trazo tipográfico la esencia del salón: el cabello como código único que se estudia y se revela.




La paleta transita del negro y el borgoña profundo hacia rosados suaves y crema, una escala que narra el propio proceso de la marca. El monograma se repite en un patrón ornamental que extiende la identidad más allá del logo, mientras las piezas combinan esa base con fotografía directa del servicio, manteniendo siempre presente el símbolo de la cabeza y su cabellera que define a Enigma.


